viernes, 8 de mayo de 2015

Evolución histórica de la Evaluación


La primera generación se le denominó “generación de la media” debido a que la evaluación y medición eran conceptos implícitamente variables, ambos iban inevitablemente ligados al paradigma científico, la práctica de otra tenía poca relación con los programas escolares y con el desarrollo del curriculum se orientaba hacia medidas tipificadas en su doble significado.

Perspectiva dinámica de la evaluación:

En 1932, R.W.Tyler contribuyo en que el curriculum necesitaba organizase en torno a unos objetivos, la base para el estudio sistemático del programa en este proceso nació el concepto de evaluación.

Tayler concentro la evaluación exclusivamente en formular juicios acerca de los estudiantes tomados individualmente y a partir de las pruebas de norma de grupo, la referencia central en la evaluación eran los objetivos preestablecidos, que debían ser cuidadosamente definidos en términos de conducta.

SEGUNDA GENERACIÓN

El desarrollo en la década de lo 60:

La nueva concepción evaluativa cuestiona la eficacia del sistema educativo, esta nueva actitud tuvo mucho que ver con los acontecimientos ocurridos  en esa época con el lanzamiento del primer satélite soviético en 1957 y el cual tomo por sorpresa al país acostumbrado a ser el primer lugar en todo, cayo en cuenta que el sistema educativo era el motor para generar éxito pero que si no se le brinda la debida atención se tendría como resultado fracasos sociales, económicos, culturales y todo ello en un desarrollo lento.

Apareció un movimiento, impulsado por profesionales de la educación y legisladores, que aspiraban a concientizar al conjunto del tejido social  de la importancia de exigir responsabilidades al personal docente en general , y a sus responsabilidades en particular, tanto por el uso correctos y eficaz de los fondos federales como el logro de los objetivos educativos fijados, como resultado de estas nuevas necesidades en el campo educativo, se pretendía clarificar la multidimensionalidad a la que se enfrentaba el proceso educativo.

TERCERA GENERACIÓN

Se caracterizo por un período de proliferación de modelos que trataban de sistematizar la acción evaluadora y que resultan de un gran valor heurístico y orientador. El máximo exponente de esta tercera generación es D.L.Stufflebeam quien llego a definir la evaluación como el proceso de delimitar, obtener y promover de información útil para juzgar entre alternativas de decisión. El modelo CIPP (siglas de los cuatro momentos de actuación de la evaluación que definen este modelo: contexto, input, proceso y producto.

La escuela de orientación cualitativa fue impulsadora del modelo conocido como  de “critica artística” cuyo impulsor fue E.W. Eisner, dicho modelo parte de una concepción artística de la enseñanza , con esta propuesta se rompía radicalmente con los modelos convencionales de base empírico-experimental.

Modelo de “evolución iluminativa”

La evaluación iluminativa se centra en el análisis de los procesos de negociación que tienen lugar en el aula, la metodología de la evaluación es la consecuencia del pacto y la negociación, el evaluador asume una posición neutral, no imparcial, tiene sus propias concepciones y ha de explicitarlas.


CUARTA GENERACIÓN

A partir de 1990 tuvo lugar un nuevo momento del desarrollo evaluativo. Parece claro que la evaluación, tal como se percibe en la actualidad, no puede reducirse a ser definida como un proceso metodológico o técnico. Cuba Y Lincoln caracterizaron esta cuarta generación objetivando el proceso evaluativo con las  siguientes cualidades: Sociopolítico, Conjunto de colaboración, De enseñanza/aprendizaje, Continuo, recursivo y muy divergente, emergente, resultados impredecibles.


El proceso evaluativo es, sobre todo, un proceso generador de cultura evaluativa. La evaluación consiste en un proceso de construcción de valores, que ha de ser asumidos e integrados en la cultura de la persona, del colectivo y de la institución. 





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