viernes, 8 de mayo de 2015

Evaluación


 Desde el ámbito educativo se pueden plantear diversas concepciones sobre evaluación pero antes, considero oportuno plantearnos la pregunta: ¿Qué debemos entendemos por evaluación?

La evaluación es un proceso de análisis, interpretación y valoración de información y que debe ser entendida desde una relación interpersonal que posibilita un juicio pedagógico.

Estas definiciones expresan las distintas concepciones sobre evaluación que desarrollaremos a continuación.

* Evaluación como "juicio de expertos".- Para esta concepción evaluar significa "asignar o dar valor a algo a través de un juicio valorativo".

Se concibe que el núcleo central de la evaluación es "ser un proceso de carácter valorativo" estando presentes dos elementos al emitir un juicio de carácter valorativo:

*Un parámetro de referencia, pues cada vez que se da un juicio de valor se asume explícita o implícitamente un modelo un estándar o criterio de comparación en base al cual se hace un juicio valorativo.

*Información sobre el objeto valorado, pues sin ella no tenemos sustento para afirmar o negar algo en relación al objeto evaluado.

Si bien lo afirmado anteriormente hace referencia a la naturaleza del acto de evaluar, esta concepción pone de notoriedad  la naturaleza valorativa de la evaluación, aún cuando su práctica la hace sumamente subjetiva, tanto en términos del parámetro de referencia como de la información que la sustenta.  

Decimos subjetiva, pues en realidad, no podemos afirmar que un determinado criterio sea mejor que otro, inclusive su selección dependerá de la experiencia de la persona que evalúa.

Dentro de esta concepción, el experto es la persona que establece el modelo o estándar de comparación y la fuente de información, pues cuenta con la experiencia y conocimiento sobre el objeto que se evalúa.


 Evaluación como sinónimo de medición.- Se sustenta en los avances logrados por la teoría psicométrica durante las primeras décadas del siglo pasado y, paralelamente, en el reconocimiento que las calificaciones escolares no son confiables y carecen a menudo de objetividad, de ahí que se plantea la necesidad de aplicar instrumentos de medición, válidos y confiables para poder tener una evaluación objetiva y confiable.

En la práctica docente se encuentran muestras de esta concepción, cuando constatamos el exagerado valor que se otorgan a los exámenes y las pruebas.

Es evidente que el esfuerzo por obtener indicadores confiables y objetivos, hizo que la evaluación pusiera énfasis en los instrumentos, así como en los productos o resultados de la enseñanza descuidando otros aspectos importantes de la evaluación, como el juicio de valor y los objetivos del proceso como parámetros fundamentales.

La evaluación fue concebida principalmente como la ciencia del desarrollo e interpretación de instrumentos.

Se redujo a la interpretación de variables que pueden ser medidas o evaluables. Aquellas variables que no obstante su relevancia, no podían ser evaluadas a través de un instrumento fueron consideradas "intangibles" o no evaluables y, por tanto sin importancia.

 Evaluación como congruencia entre objetivos y logros.- En esta concepción surge un aspecto que no había sido tomado en cuenta en las anteriores: los objetivos. Se busca confrontar los objetivos propuestos con los logros o resultados obtenidos.

Esta concepción se comenzó a desarrollar a partir de R. Tyler. Este autor expresa que "el propósito de la evaluación es esencialmente el de determinar en qué medida los objetivos educacionales son realmente conseguidos por el programaplan o proyecto propuesto". Dado que los objetivos educacionales tienden a señalar los cambios que se van a producir en la conducta del educando, entonces la evaluación es el proceso para determinar el grado en que se están verificando estos cambios de comportamiento.

Uno de los presupuestos más importantes de este enfoque es la necesidad de formular con claridad y precisión comportamientos individuales a nivel de objetivos específicos como condición necesaria para una evaluación objetiva y eficaz.
Aún cuando no fue la idea original, este enfoque acabó siendo una constatación de los logros alcanzados, enfatizando sólo uno de los propósitos de la evaluación, la denominada evaluación sumativa, final o de producto.

Hay un gran avance en esta concepción, cuando se destaca el rol fundamental que cumplen los objetivos en la evaluación, pero la reduce a una acción que se realiza al final de la acción educativa.

No hay que perder de vista, que la naturaleza de la evaluación es el aspecto valorativo -el juicio de valor- en base a determinados parámetros o estándares de comparación con la finalidad de mejorar y optimizar el proceso u objeto evaluado. Y, que para dar un juicio de valor es necesario tener información válida y confiable, pues no podemos reducir la evaluación al proceso de recolección de información.

 La evaluación bajo un enfoque integrador.- Hemos dicho que la evaluación es entendida por unos como un juicio de valor, por otros como medición, como congruencia entre objetivos y metas y como un proceso de recopilación de información. En fin, son variadas las conceptualizaciones que se han desarrollado sobre evaluación.

Tomaremos lo que consideramos un aporte de cada una de estas concepciones para llegar a establecer nuestra conceptualización de evaluación.


Al concebirla así la evaluación, consideramos que toma los aportes de cada concepción:

·         De la evaluación como juicio de expertos se asume el aspecto valorativo.

·         De la concepción que la hace sinónimo de medir, se rescata la necesidad de contar con instrumentos evaluativos válidos y confiables;

·         De la congruencia entre objetivos y logros destacamos el rol de los objetivos en la evaluación; pues éstos son el parámetro de referencia.


·         De la concepción como proceso de recojo y uso de información reconocemos el rol retro informador que cumple la evaluación.


    
       





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