viernes, 8 de mayo de 2015

Evaluación


 Desde el ámbito educativo se pueden plantear diversas concepciones sobre evaluación pero antes, considero oportuno plantearnos la pregunta: ¿Qué debemos entendemos por evaluación?

La evaluación es un proceso de análisis, interpretación y valoración de información y que debe ser entendida desde una relación interpersonal que posibilita un juicio pedagógico.

Estas definiciones expresan las distintas concepciones sobre evaluación que desarrollaremos a continuación.

* Evaluación como "juicio de expertos".- Para esta concepción evaluar significa "asignar o dar valor a algo a través de un juicio valorativo".

Se concibe que el núcleo central de la evaluación es "ser un proceso de carácter valorativo" estando presentes dos elementos al emitir un juicio de carácter valorativo:

*Un parámetro de referencia, pues cada vez que se da un juicio de valor se asume explícita o implícitamente un modelo un estándar o criterio de comparación en base al cual se hace un juicio valorativo.

*Información sobre el objeto valorado, pues sin ella no tenemos sustento para afirmar o negar algo en relación al objeto evaluado.

Si bien lo afirmado anteriormente hace referencia a la naturaleza del acto de evaluar, esta concepción pone de notoriedad  la naturaleza valorativa de la evaluación, aún cuando su práctica la hace sumamente subjetiva, tanto en términos del parámetro de referencia como de la información que la sustenta.  

Decimos subjetiva, pues en realidad, no podemos afirmar que un determinado criterio sea mejor que otro, inclusive su selección dependerá de la experiencia de la persona que evalúa.

Dentro de esta concepción, el experto es la persona que establece el modelo o estándar de comparación y la fuente de información, pues cuenta con la experiencia y conocimiento sobre el objeto que se evalúa.


 Evaluación como sinónimo de medición.- Se sustenta en los avances logrados por la teoría psicométrica durante las primeras décadas del siglo pasado y, paralelamente, en el reconocimiento que las calificaciones escolares no son confiables y carecen a menudo de objetividad, de ahí que se plantea la necesidad de aplicar instrumentos de medición, válidos y confiables para poder tener una evaluación objetiva y confiable.

En la práctica docente se encuentran muestras de esta concepción, cuando constatamos el exagerado valor que se otorgan a los exámenes y las pruebas.

Es evidente que el esfuerzo por obtener indicadores confiables y objetivos, hizo que la evaluación pusiera énfasis en los instrumentos, así como en los productos o resultados de la enseñanza descuidando otros aspectos importantes de la evaluación, como el juicio de valor y los objetivos del proceso como parámetros fundamentales.

La evaluación fue concebida principalmente como la ciencia del desarrollo e interpretación de instrumentos.

Se redujo a la interpretación de variables que pueden ser medidas o evaluables. Aquellas variables que no obstante su relevancia, no podían ser evaluadas a través de un instrumento fueron consideradas "intangibles" o no evaluables y, por tanto sin importancia.

 Evaluación como congruencia entre objetivos y logros.- En esta concepción surge un aspecto que no había sido tomado en cuenta en las anteriores: los objetivos. Se busca confrontar los objetivos propuestos con los logros o resultados obtenidos.

Esta concepción se comenzó a desarrollar a partir de R. Tyler. Este autor expresa que "el propósito de la evaluación es esencialmente el de determinar en qué medida los objetivos educacionales son realmente conseguidos por el programaplan o proyecto propuesto". Dado que los objetivos educacionales tienden a señalar los cambios que se van a producir en la conducta del educando, entonces la evaluación es el proceso para determinar el grado en que se están verificando estos cambios de comportamiento.

Uno de los presupuestos más importantes de este enfoque es la necesidad de formular con claridad y precisión comportamientos individuales a nivel de objetivos específicos como condición necesaria para una evaluación objetiva y eficaz.
Aún cuando no fue la idea original, este enfoque acabó siendo una constatación de los logros alcanzados, enfatizando sólo uno de los propósitos de la evaluación, la denominada evaluación sumativa, final o de producto.

Hay un gran avance en esta concepción, cuando se destaca el rol fundamental que cumplen los objetivos en la evaluación, pero la reduce a una acción que se realiza al final de la acción educativa.

No hay que perder de vista, que la naturaleza de la evaluación es el aspecto valorativo -el juicio de valor- en base a determinados parámetros o estándares de comparación con la finalidad de mejorar y optimizar el proceso u objeto evaluado. Y, que para dar un juicio de valor es necesario tener información válida y confiable, pues no podemos reducir la evaluación al proceso de recolección de información.

 La evaluación bajo un enfoque integrador.- Hemos dicho que la evaluación es entendida por unos como un juicio de valor, por otros como medición, como congruencia entre objetivos y metas y como un proceso de recopilación de información. En fin, son variadas las conceptualizaciones que se han desarrollado sobre evaluación.

Tomaremos lo que consideramos un aporte de cada una de estas concepciones para llegar a establecer nuestra conceptualización de evaluación.


Al concebirla así la evaluación, consideramos que toma los aportes de cada concepción:

·         De la evaluación como juicio de expertos se asume el aspecto valorativo.

·         De la concepción que la hace sinónimo de medir, se rescata la necesidad de contar con instrumentos evaluativos válidos y confiables;

·         De la congruencia entre objetivos y logros destacamos el rol de los objetivos en la evaluación; pues éstos son el parámetro de referencia.


·         De la concepción como proceso de recojo y uso de información reconocemos el rol retro informador que cumple la evaluación.


    
       





Evolución histórica de la Evaluación


La primera generación se le denominó “generación de la media” debido a que la evaluación y medición eran conceptos implícitamente variables, ambos iban inevitablemente ligados al paradigma científico, la práctica de otra tenía poca relación con los programas escolares y con el desarrollo del curriculum se orientaba hacia medidas tipificadas en su doble significado.

Perspectiva dinámica de la evaluación:

En 1932, R.W.Tyler contribuyo en que el curriculum necesitaba organizase en torno a unos objetivos, la base para el estudio sistemático del programa en este proceso nació el concepto de evaluación.

Tayler concentro la evaluación exclusivamente en formular juicios acerca de los estudiantes tomados individualmente y a partir de las pruebas de norma de grupo, la referencia central en la evaluación eran los objetivos preestablecidos, que debían ser cuidadosamente definidos en términos de conducta.

SEGUNDA GENERACIÓN

El desarrollo en la década de lo 60:

La nueva concepción evaluativa cuestiona la eficacia del sistema educativo, esta nueva actitud tuvo mucho que ver con los acontecimientos ocurridos  en esa época con el lanzamiento del primer satélite soviético en 1957 y el cual tomo por sorpresa al país acostumbrado a ser el primer lugar en todo, cayo en cuenta que el sistema educativo era el motor para generar éxito pero que si no se le brinda la debida atención se tendría como resultado fracasos sociales, económicos, culturales y todo ello en un desarrollo lento.

Apareció un movimiento, impulsado por profesionales de la educación y legisladores, que aspiraban a concientizar al conjunto del tejido social  de la importancia de exigir responsabilidades al personal docente en general , y a sus responsabilidades en particular, tanto por el uso correctos y eficaz de los fondos federales como el logro de los objetivos educativos fijados, como resultado de estas nuevas necesidades en el campo educativo, se pretendía clarificar la multidimensionalidad a la que se enfrentaba el proceso educativo.

TERCERA GENERACIÓN

Se caracterizo por un período de proliferación de modelos que trataban de sistematizar la acción evaluadora y que resultan de un gran valor heurístico y orientador. El máximo exponente de esta tercera generación es D.L.Stufflebeam quien llego a definir la evaluación como el proceso de delimitar, obtener y promover de información útil para juzgar entre alternativas de decisión. El modelo CIPP (siglas de los cuatro momentos de actuación de la evaluación que definen este modelo: contexto, input, proceso y producto.

La escuela de orientación cualitativa fue impulsadora del modelo conocido como  de “critica artística” cuyo impulsor fue E.W. Eisner, dicho modelo parte de una concepción artística de la enseñanza , con esta propuesta se rompía radicalmente con los modelos convencionales de base empírico-experimental.

Modelo de “evolución iluminativa”

La evaluación iluminativa se centra en el análisis de los procesos de negociación que tienen lugar en el aula, la metodología de la evaluación es la consecuencia del pacto y la negociación, el evaluador asume una posición neutral, no imparcial, tiene sus propias concepciones y ha de explicitarlas.


CUARTA GENERACIÓN

A partir de 1990 tuvo lugar un nuevo momento del desarrollo evaluativo. Parece claro que la evaluación, tal como se percibe en la actualidad, no puede reducirse a ser definida como un proceso metodológico o técnico. Cuba Y Lincoln caracterizaron esta cuarta generación objetivando el proceso evaluativo con las  siguientes cualidades: Sociopolítico, Conjunto de colaboración, De enseñanza/aprendizaje, Continuo, recursivo y muy divergente, emergente, resultados impredecibles.


El proceso evaluativo es, sobre todo, un proceso generador de cultura evaluativa. La evaluación consiste en un proceso de construcción de valores, que ha de ser asumidos e integrados en la cultura de la persona, del colectivo y de la institución. 





Niveles de la evaluación educativa

La evaluación tiene distintas bases de comparación, y aunque la información de la evaluación puede usarse para distintos fines, también se puede usar en diferentes niveles. En esta parte se sugieren cuatro niveles de evaluación, los que serán brevemente descritos y relacionados con los demás. Los cuatro niveles son: evaluación de los aprendizajes, del programa o componente, de la institución educativa y evaluación del sistema.

NIVEL MACRO

 Evaluación de los aprendizajes.- El nivel inicial, básico, y que suministra el fundamento de la evaluación educacional, es la evaluación de los aprendizajes de los estudiantes. Significa averiguar por medio de la evaluación diagnóstica, formativa y sumativa el proceso de desempeño del educando en forma individual y grupal.

La base de la evaluación en los colegios es la evaluación del alumno. En la escuela, casi todas las otras entidades que deben ser evaluadas tienen como variable fundamental de desempeño,  del alumno.

NIVEL MESO

 Evaluación de los componentes del sistema.- Un segundo nivel de evaluación es el de componente. Cada componente del sistema educacional -los programas nuevos o los ya existentes, los medios o materiales educacionales, los grupos de personal, las aulas, la gestión institucional, etc.- puede ser evaluado para descubrir si su desempeño alcanza los objetivos establecidos para cada uno y si está contribuyendo al óptimo funcionamiento del sistema educacional.

Gran parte de la evaluación de proyectos se encuentra en este nivel de componente, ya que los proyectos generalmente involucran un solo componente o un grupo pequeño de componentes relacionados.

NIVEL MICRO

 El tercer nivel de evaluación es el de la Institución Educativa. Significa evaluar el desempeño de los educandos, así como también los programas o componentes de la institución para su mejoramiento en la asignación de sus recursos u otros requerimientos.

 Cada institución educativa debería reunir información evaluativa acerca del éxito de sus alumnos y de sus diversos componentes en el programa educacional de la institución. La evaluación del programa o programas es de fundamental importancia para el mejoramiento, para la asignación de los recursos, para los pedidos de ayuda que provienen de afuera de la institución, etc.

Niveles del Sistema Educativo Nacional: Educación Básica:

Preescolar

La objetivo de la educación preescolar es la potencialización de todas las capacidades de los menores de seis años, de modo que permitan a los educadores orientar los procesos de individualización, socialización y pensamiento infantil establecen los ejes de la evaluación de preescolar.

Primaria

Los objetivos de evaluación en este nivel son el proceso de enseñanza, el proceso de aprendizaje y el desarrollo curricular, la evaluación de este proceso se refiere a la  finalidad de la enseñanza, los sujetos que enseñan ; los sujetos a quienes se enseñan; el objeto de la enseñanza y la metodología con la cual se enseña.

Secundaria

En la educación secundaria la evaluación tiene, como en lo demás niveles educativos, la función de conocer, valorar y potencializar el desarrollo del proceso educativo enseñanza – aprendizaje, a partir de los objetivos generales, particulares y específicos de cada asignatura y grado de ciclo, de criterios previamente establecidos, de las características de los adolecentes y de las mediaciones de contexto socioeconómico y cultural.


Los criterios deberán ajustarse a los espacios y tiempos que el currículo adjudica a las asignaturas en que se concreta cada área de conocimiento en el ciclo, en su curso, semestre, mes y unidad de enseñanza.








Tipos de Evaluación


La evaluación en el proceso educativo  importante ya que nos ayuda a conocer tanto el avance significativo que han tenido los estudiantes  como estar al tanto  si se están llevado de forma adecuada las técnicas e instrumentos para el buen aprendizaje de los alumnos, entonces podemos decir que hay una retroalimentación la cual recibe el nombre de proceso de enseñanza aprendizaje,   para saberlo existen técnicas, instrumentos  y procedimientos en los cuales  nos podemos apoyar para evaluar sus logros y aprendizajes.

Existen tres tipos de técnicas  para apoyarnos en este proceso de enseñanza aprendizaje:

-       Evaluación Diagnostica.
-       Evaluación formativa
-       Evaluación sumativa

A continuación se mencionara de forma puntual en qué momento utilizar cada una de las técnicas y las  características de cada una de ellas.

Evaluación diagnostica, se realiza previamente al desarrollo de un proceso educativo a esta también se le conoce como evaluación predictiva.

Cuando esta evaluación se realiza de inicio a un grupo o a un colectivo se le denomina Prognosis, y cuando es específica y diferenciada para cada alumno se le llama diagnosis. La evaluación diagnostica también puede ser de dos tipos : Inicial y puntual.

Evaluación diagnostica  inicial, se realiza de manera única y exclusivamente antes de un proceso o ciclo educativo, lo que interesa en este tipo de evaluación es reconocer si los alumnos poseen o no una serie de conocimientos previos o las bases para adquirir de forma clara nueva información.

“La evaluación diagnostica inicial se realiza con la intención de obtener información precisa, que permita identificar el grado de adecuación de las capacidades cognitivas generales y especificas de los estudiantes en relación con el programa pedagógico a las que se van a incorporar.” (Miras y Solé,1990)

Evaluación diagnostica puntual,  se realiza en distintos momentos ya sea al terminar un tema o al finalizar toda una módulo, la función principal de esta forma de evaluación consiste en identificar y utilizar continuamente los conocimientos previos de los alumnos luego de que se inician las clases, tema, unidad, entre otras.

En la evaluación diagnóstica inicial o puntual lo que importa es valorar el área donde debemos realizar los ajustes necesarios para iniciar o continuar el curso o para estar consientes de las expectativas con el o los alumnos.

Evaluación formativa, la finalidad de este tipo de evaluación  consiste en regular el proceso de enseñanza y aprendizaje para adaptarlo o ajustar las condiciones pedagógicas en servicio de los alumnos, en la cual el docente no es el único y exclusivo agente evaluador sino que los alumnos participan activamente.

Existen tres tipos de evaluación alternativa y complementaria:

  1. Autoevaluación: el alumno da sus propias conclusiones sobre su trabajo.
  2. Coevaluación: Se realizan observaciones profesor y alumno.
  3. Evaluación mutua: Análisis del alumno sobre otro de sus compañeros.

Evaluación sumativa: También conocida como evaluación final  es la que se realiza al finalizar un ciclo educativo, la finalidad es tener ciertos juicios, para acreditar el grado o supuesto nivel de aprendizaje logrado.

Más información





miércoles, 29 de abril de 2015

Evaluación auténtica


El concepto de evaluación auténtica suele englobarse una amplia variedad de enfoques e instrumentos de evaluación que se contraponen a los utilizados en la evaluación tradicional. Entre la amplia variedad de enfoques vinculados a la evaluación auténtica destacan: la evaluación alternativa, la evaluación basada en problemas y la evaluación formativa.

La evaluación auténtica abre nuevas perspectivas a una de las tareas docentes más complejas y difíciles de desarrollar, como es el caso de la evaluación de los aprendizajes de los alumnos, plantea la necesidad de una evaluación más acorde con las nuevas concepciones del proceso de enseñanza y aprendizaje; es decir, una que sea capaz de otorgar más importancia al trabajo autónomo del alumno a tenor de la incorporación de metodologías activas.

La evaluación auténtica constituye un aporte al cambio de la cultura evaluativa. El nuevo enfoque curricular tiene por centro la actividad de los estudiantes, sus características, conocimientos previos y contextos donde esta actividad ocurre,  la evaluación auténtica conceptualiza la evaluación como parte integral y natural del aprendizaje. La Evaluación  auténtica se sustenta teóricamente en los principios constructivistas del aprendizaje y la enseñanza.

La evaluación auténtica responde a este cambio de paradigma dado que se centra en un estudiante real, considera sus diferencias, lo ubica en su propio contexto y lo enfrenta a situaciones de aprendizaje significativas y complejas, tanto a nivel individual como grupal.

La evaluación auténtica constituye una instancia destinada a mejorar la calidad de los aprendizajes. Su propósito principal es mejorar la calidad del proceso de aprendizaje y aumentar la probabilidad de que todos los estudiantes aprendan. En este sentido, la evaluación auténtica constituye una actividad formadora que permite regular los aprendizajes; es decir, comprenderlos, retroalimentarlos y mejorar los procesos involucrados en ellos.

De acuerdo a esto, la evaluación contribuye a regular el proceso de aprendizaje; es decir, permite comprenderlo, retroalimentarlo y mejorarlo en sus distintas dimensiones y, en consecuencia, ofrece al profesor y al equipo docente la oportunidad de visualizar y reflexionar sobre el impacto de sus propias prácticas educativas.

De acuerdo al concepto de evaluación auténtica, la evaluación debe inscribirse dentro de situaciones didácticas portadoras de sentido y portadoras de obstáculos cognitivos.

Una situación problema es aquella que se organiza alrededor de un obstáculo que los estudiantes deben superar y que el profesor ha identificado previamente la evaluación auténtica se basa en las fortalezas de los estudiantes; es decir, los ayuda a identificar lo que saben o dominan (su zona actual de desarrollo) y lo que son capaces de lograr con el apoyo de personas con mayor competencia (su zona de desarrollo próximo).



El hecho de que la evaluación auténtica se base fundamentalmente en los desempeños de los estudiantes y no solamente en habilidades abstractas y descontextualizadas, como es el caso de las pruebas de lápiz y papel, ofrece un amplio margen para relevar las competencias de los estudiantes, ya sean espaciales, corporales, interpersonales, lingüísticas, matemáticas, artísticas, etc.

Dentro del concepto de evaluación auténtica una competencia se define como la capacidad de actuar eficazmente dentro de una situación determinada, apoyándose en los conocimientos adquiridos y en otros recursos cognitivos. Este nuevo enfoque de evaluación supone una coherencia entre los objetivos de aprendizaje y los objetivos de evaluación, además de la utilización de una retroalimentación (feedback) constructiva.

Una evaluación auténtica busca evaluar lo que se hace, identificando el vínculo de coherencia entre lo conceptual y lo procedimental; y, sobre todo, conduce a establecer el deseado vínculo de coherencia entre la enseñanza y la evaluación en distintos contextos de aplicación. Destaca la importancia de la aplicación de una habilidad en el contexto de una situación de la vida real, teniendo en consideración que con ello no solo se refiere a saber hacer algo fuera de la escuela (en la calle), sino que más bien se refiere a mostrar un desempeño significativo en situaciones y escenarios que permitan capturar la riqueza de lo que los alumnos han logrado comprender, solucionar o intervenir en relación con asuntos de verdadera pertinencia y trascendencia, tanto a nivel personal como también social.

La mejora de la evaluación supone incidir previamente en lo que se enseña y en cómo se enseña, «se debe cambiar la evaluación para cambiar la Pedagogía». La innovación (o reforma) de las aproximaciones tradicionales de la evaluación de los aprendizajes ha sido escasa y lenta, aunque no lo han sido tanto el análisis y la reflexión de los efectos perversos que la evaluación tiene sobre el aprendizaje de los alumnos.




Principios fundamentales para el diseño de estas evaluaciones auténticas serían los siguientes:

• Explorar los aprendizajes que requieren habilidades cognitivas y acciones complejas, no el simple recuerdo de información o la ejercitación rutinaria.
• Seleccionar o desarrollar tareas auténticas que representen tanto el contenido como las habilidades centrales –en términos de los aprendizajes más importantes– y, de esta manera, conjugar la enseñanza con la evaluación.
• Proporcionar a los alumnos los apoyos necesarios para que comprendan y realicen la actividad, así como para entender las expectativas existentes en función del nivel de logro esperado.
• Comunicar con claridad las expectativas de ejecución en términos de criterios consensuados con el grupo, mediante los cuales se juzgará dicha ejecución, al tiempo que se deben generar las condiciones y mecanismos necesarios que permitan registrar el avance de los alumnos.
• Incluir espacios de reflexión en torno a los aprendizajes logrados, a la enseñanza que los posibilitó y a los mecanismos de evaluación que se emplearon, recuperando posteriormente dichas reflexiones como elementos de realimentación y propuestas para la mejora

VENTAJAS DE LA EVALUACIÓN AUTÉNTICA

• Permite confrontar el aprendizaje –usando criterios del mundo real– con cuestiones como el manejo y solución de problemas intelectuales y sociales, los roles desempeñados, las actitudes y valores mostrados, las formas de interacción y cooperación entre participantes, así como las habilidades profesionales o académicas adquiridas o perfeccionadas.
• Permite mostrar y compartir modelos de trabajos de excelencia que ejemplifican los estándares deseados.
• Conduce a dar transparencia y aplicar consistentemente los criterios desarrollados por el docente, obteniendo consenso con los alumnos, con otros docentes e incluso con los padres u otros participantes en la experiencia educativa.
• Amplía las oportunidades en el currículo y la posibilidad de supervisar, autoevaluar y perfeccionar el propio trabajo.
• Ofrece, como evaluación en sentido amplio por no reducirse a la aplicación y calificación de una prueba
• Proporciona una realimentación genuina, tanto a los alumnos sobre sus logros de aprendizaje como a los profesores respecto de su enseñanza y de las situaciones didácticas que plantean.
• Faculta a los alumnos a actuar y a autoevaluarse de la manera en que tendrán que hacerlo en contextos de la vida real.





Evaluación y portafolios


Los portafolios son una estrategia metodológica de seguimiento y evaluación donde se coleccionan distintos tipos de evidencias que muestran la evolución del proceso enseñanza - aprendizaje en un curso o materia específica.

Permite la reflexión del docente sobre el trabajo de sus alumnos y por tanto sobre su propio trabajo y la práctica docente, permite dar cuenta de los aprendizajes generados por los estudiantes, puede utilizarse como una forma de evaluación y seguimiento de manera cualitativa.




Beneficios:

Enseñanza:

·         El proceso se vuelve una responsabilidad compartida.
·         Ayuda a que los estudiantes tomen conciencia de la calidad de sus trabajos.
·         Promueve la participación y la motivación en los estudiantes.
·         Mejora la comunicación entre alumno– docente.
·         Es un medio que despliega la capacidad metacognitiva en estudiantes y docentes

Evaluación:

·         Facilita la evaluación formativa y continua, se evalúa de manera genuina el contenido de un curso.
·         Permite una evaluación de objetivos.
·         Vincula la práctica diaria del aula y las pruebas o asignación de puntajes.
·         Promueve la participación de los estudiantes en el proceso de evaluación y  coevaluación.
·         Permite dar una atención individualizada a los estudiantes


Tipos de portafolios:

Portafolios de trabajo.

Es una colección deliberada de trabajos orientada por objetivos de aprendizaje. Su propósito es ser el depósito del trabajo de los estudiantes. Ayuda a diagnosticar necesidades, evidencia los puntos fuertes y débiles en el alcance de los objetivos y da pautas para diseñar la enseñanza futura.


Portafolios de presentación.

En estos portafolios se exhiben los mejores trabajos y su propósito es demostrar el nivel más alto de realización alcanzado por el alumno. Estos portafolios suelen estar dirigidos a personas importantes o que toman decisiones. Se pueden incluir videos, trabajos, escritos, proyectos y testimonios.

Portafolios de evaluación diagnóstica

Su finalidad es documentar lo que ha aprendido el alumno en relación con objetivos curriculares específicos. Para este tipo de portafolios los objetivos y cuestionamientos deben evocar el conocimiento y la habilidad especifica que se pide. Este tipo de portafolios abarcan desde un periodo de clases, una unidad y hasta un año entero, puede estar dedicados a uno o más temas.




Diseño del portafolios:

FORMA:

El portafolios se puede manejar como un contenedor ya sea en carpetas, acordeones, cajas, almacenaje electrónico, etc.

LUGAR:

Determina el manejo dentro de clase o en casa. Se debe de precisar quién será el propietario, si se trasladará, quién hará el almacenamiento (clase, escuela o casa)

ORGANIZACIÓN:

Se puede realizar por documentos, fechas, etiquetas, reflexiones, indicadores de cumplimiento de metas, etc.

SECUENCIA DE UN PORTAFOLIOS:

Portada-titulo
Índice
Introducción
Elementos
Reflexión

  
Proceso de realización del  portafolios

Recolección.- Actividad primaria de la elaboración de portafolios. Para decidir qué
trabajos se van a coleccionar en el portafolios, el profesor se debe basar en la finalidad y las metas que pretende alcanzar.

Selección.- Está relacionada con las cuestiones de calidad. Es por esto que se puede transferir el contenido de un portafolio a una evaluación. Solo se seleccionan las mejores producciones, y los criterios para seleccionarlos deben reflejar criterios de aprendizaje. La cantidad de documentos depende de los objetivos que se pretenden alcanzar.

Los trabajos que se sugieren recolectar son únicamente aquellos que evidencien la adquisición de tal conocimiento o habilidad. Se pueden recolectar: escritos, maquetas, grabaciones, planos, proyectos, etc

Reflexión.- Es exponer por escrito el pensamiento. Este proceso ayuda a volverse más consciente de sí mismo como persona que aprende. Para reflexionar hay que leer e integrar los comentarios del docente y los resultados de la auto-evaluación. La reflexión lleva de nuevo a los estudiantes a ver y analizar los indicadores solicitados para identificar en qué aspectos puede mejorar.

Proyección.– Se muestran los trabajos y se fijan metas a futuro para mejorar el contenido del portafolios.